Aunque el uso deportivo de las piscinas cubiertas es cada vez más frecuente a lo largo de todo el año, cuando llega la época estival, es el momento en el que la iluminación de las piscinas con una orientación más lúdica adquiere su verdadero protagonismo, después de varios meses en las que la mayoría de ellas han sido espacios sin uso.

Un buen diseño de un sistema de iluminación de piscinas convierte un espacio acuático en un elemento visualmente atractivo que se integra con la arquitectura del entorno y le añade un valor estético, además de otra serie de ventajas, no menos importantes. La funcionalidad de estos sistemas de iluminación, así como su mantenimiento, son puntos clave que también se deben tener muy en cuenta, más allá de los objetivos puramente estéticos.

A la hora de iluminar una piscina, un adecuado diseño puede conseguir un espacio realmente atractivo, que invite a los usuarios a disfrutar de momentos de relajación y bienestar.

La iluminación de las piscinas, se convierte en una herramienta imprescindible para el disfrute tanto de usuarios particulares o como de clientes de establecimientos hoteleros o de ocio. En estos últimos casos, las piscinas son importantes elementos de reclamo y pueden convertirse en un factor decisor a la hora de la elección de un complejo turístico u otro.

Con la llegada del calor, las horas de uso de las piscinas pueden alargarse a la noche y es donde la iluminación puede convertir una simple piscina en un espacio muy especial para los usuarios, a la vez de aportar la seguridad visual necesaria. Un espacio bien iluminado, es un espacio más seguro, reduciendo drásticamente el riesgo de accidentes, al hacer visibles los diferentes elementos, como el fondo, las escaleras, etc.

El uso de la iluminación RGB y los sistemas control, dota a las instalaciones de una gran polivalencia, transformando visualmente los espacios a través de la luz. Los sistemas de control permiten de una forma muy sencilla, adaptar los niveles de iluminación y su color, consiguiendo cambios sorprendentes y adecuando la escenografía, a las diferentes necesidades del usuario o el establecimiento.

Cuando se diseña un sistema de iluminación de una piscina, no solo es necesario pensar en la distribución de las luminarias, la tipología de estas y el sistema de control. Además de conseguir un buen diseño de iluminación y un buen confort visual que evite deslumbramientos, también es necesario tener en cuenta otros factores cruciales, que faciliten el mantenimiento y la durabilidad del sistema, en las instalaciones subacuáticas.

Con la llegada de nuevas tecnologías se ha ido mejorando la vida útil de los equipos, reduciendo las intervenciones en estos y la consecuente mejora en los gastos de mantenimiento. No hay que olvidar, que las piscinas son espacios donde las intervenciones de mantenimiento conllevan unos gastos superiores a otro tipo de instalaciones, por las particularidades y limitaciones de iluminación subacuática. Otra de las grandes ventajas de este cambio de tecnología, ha sido la eficiencia energética. Con el uso de las nuevas lámparas y luminarias integradas de tecnología led, se ha reducido considerablemente el alto consumo energético

de las antiguas lámparas incandescentes y halógenas.

Desde Dimae, podemos ofrecer múltiples soluciones de iluminación de piscinas, con los productos de los principales fabricantes del mercado y los sistemas de control que doten de una gran polivalencia a tus espacios acuáticos.

Nuestros equipos técnicos estudiarán cada caso y propondrán la mejor solución para tu piscina!